Conmemorarán tres siglos del Acueducto, símbolo de identidad y desarrollo de Querétaro

Por Redacción

El presidente municipal de Querétaro, Felipe Fernando Macías Olvera, acompañado por el cronista Lauro Jiménez Jiménez, informó que próximamente se darán a conocer las actividades conmemorativas por los 300 años del inicio de la construcción del Acueducto de Querétaro, uno de los principales símbolos de identidad de la ciudad.

Felifer Macías recordó que esta obra, conocida como el Acueducto de Los Arcos, representó en su época la infraestructura hidráulica más importante de la Nueva España. Su construcción estuvo a cargo del benefactor de la ciudad, Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, Marqués de la Villa del Villar del Águila, y permitió el desarrollo y la prosperidad de Querétaro, al consolidarla como una de las ciudades más relevantes del país.

“Hoy se cumplen 300 años del inicio de la construcción de nuestros majestuosos Arcos. En 1726 arrancaba la construcción de lo que fuera la obra de infraestructura hidráulica más importante de la Nueva España, el acueducto más grande de América en aquel entonces y el símbolo más importante de nuestra muy querida y amada ciudad de Querétaro”.

“Gracias a la construcción de esta magna obra, es como se detonó a Querétaro como una de las ciudades más importantes, en ese momento, de la colonia de la Nueva España”, comentó.

El alcalde subrayó que el Acueducto, integrado por 74 arcos, representa un motivo de orgullo para las y los queretanos, tanto por su valor arquitectónico como por el legado histórico que constituye, el cual requiere cuidado y preservación permanente.

Asimismo, adelantó que como parte de los festejos por este aniversario, se anunciarán diversas actividades culturales y conmemorativas, entre ellas la presentación de un libro a cargo del cronista Lauro Jiménez Jiménez, además de otros eventos.

El cronista Lauro Jiménez destacó que la construcción del Acueducto hace tres siglos marcó un parteaguas para Querétaro, ya que permitió el suministro de agua limpia a lo largo de más de nueve kilómetros, desde La Cañada hasta el centro de la ciudad, lo que contribuyó de manera decisiva a su crecimiento y desarrollo.